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Reseña ‘Hasta que acaben los campos’ de Kiko Sumillera.

¡¡Hola indiEgenas!!
Hasta que acaben los campos’ es un viaje con vistas a un paisaje castellano en el que cada canción dibuja la línea que forma un horizonte de campos. Alex Izquierdo al bajo, Ángel Román Guille Aragón a la batería, David Hernández al teclado y Juan Díez a la guitarra han conseguido una armonía muy sólida junto a la voz de Kiko

Para mí, las canciones con más garra son ‘Enamorarse en verano’, ‘Cinco Minutos’ y ‘La Máquina Humana’, que consiguen contagiarte las melodías con un par de escuchas.

Grabaron durante el mes de febrero en el Estudio La Leñera a los mandos de Pablo Giral, finalmente, el pasado 1 de noviembre, el primer trabajo largo de Kiko Sumillera salió a la luz y este es el resultado. Espero que os guste tanto como a mí.


El viaje arranca enérgico con ‘Rojas Amapolas’, en la que la destreza de la letra envuelve hasta el final de la canción, que llega casi sin darte cuenta. “con mi nueva bandera, mi cuerpo es mi propia frontera…

El corte número 2, ‘Hasta que acaben los campos’, es el tema que da nombre al disco. El ritmo es más melancólico, como si redujera la velocidad por no querer llegar al destino. La letra de esta canción dibuja la línea de la que hablaba… “montaña arriba, montaña abajo…”

Cinco Minutos’ vuelve a cambiar a una instrumental más animada y es que “cada minuto, ya es un minuto tarde” y Kiko tiene que acelerar si quiere llegar a tiempo. Sumillera dedica el tema más oscuro y tenebroso del disco a San Isidro Labrador, a quien se le rezaba, entre otras cosas, para pedir la lluvia. Es una canción al más puro estilo romance. Oscuro y tenebroso porque la voz grave de Kiko se entrelaza con un ritmo de batería lento y sonoro.

La batería se aviva en ‘Amargo’ acompañada de unas palmas al final de la canción. A lo mejor este tema -en mi opinión- es el que menos te enganche por el tono, precisamente amargo, de la voz.

Ya conocíamos ‘Montañas de sangre’ desde 2014. La parte instrumental se mantiene lineal a la vez que la voz sube y baja con desgana. Llega el momento más top del disco con ‘Enamorarse en verano’ que aspira a ser himno, te lo digo yo. En este tema no hace falta más que la voz de Kiko, su guitarra y unos silbidos que le vienen como anillo al dedo.



La Maquina Humana’ es el hit y el tema con más vitalidad de los ocho cortes del disco. Quizás esta canción sea una cima dentro del paisaje que vemos con los oídos y que va cayendo hasta que alcanza la llanura y el sonido se va desvaneciendo, como un fundido a negro. 

El viaje ha sido largo pero si conduces tú, Kiko Sumillera, nosotros tampoco queremos que acaben los campos.

¡¡Nos vemos en los conciertos!!

Por Bea Cubero @beacubi

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