Crónicas de festivales

CRÓNICA | El Sonorama celebra su mayoría de edad por todo lo alto | Sonorama 2015 |

¡¡Hola indígenas!!


Hasta este momento he tenido la sensación de que si no hacía la crónica el Sonorama nunca acabaría, al menos en mi cabeza. Da gusto llegar a una ciudad que se vuelca por la música, con la buena música, la que hace que un escalofrío constante recorra nuestro cuerpo desde los primeros conciertos de la mañana en la plaza del trigo hasta los últimos bailes de la noche a ritmo de electrónica.

Es imposible expresar con palabras todos y cada uno de los sentimientos vividos durante este festival, cada momento revivido con canciones, las sensaciones y todo lo que te contaron cada una de las miradas cruzadas durante los conciertos, pero lo intentaré.

MIÉRCOLES 12

El miércoles la fiesta estaba en el camping, los primeros acordes de Jimmy Barnatán sonaban en el escenario Carson Camping mientras servidora y fotógrafa intentaban domar un carro salvaje lleno de comida y bebida dirección al camping. 



Con la amenaza de lluvia pero con la euforia característica del primer día de festival, el escenario se iba llenando poco a poco e inundando del buen rollo de los chicos de Club del Río. Si a la música de los madrileños le sumas una cerveza de la mano, bailes locos y estar rodeada de gente disfrazada de cosas indescifrables todo se vuelve mágico.



Lo de Aerolíneas Federales en principio nos pareció una broma,  empezando por su vestuario y acabando por sus canciones, pero resulta que no. Terrible. Decidimos beber para olvidar.



Lo que seguro que no olvidaremos es el concierto sorpresa: Correos. Los donostiarras llamaron nuestra atención a la primera, nos gustaron la segunda y en nuestra tercera vez con ellos nos convencieron. ‘Jóvenes‘, ‘Animal Salvaje‘, ‘No creas las promesas‘… si ya nos encantaron con sus propias canciones, imaginad cómo fue terminar con ‘Bailar pegados‘ de Sergio Dalma, ‘La Moneda en el Aire‘ de La Habitación Roja y ‘Mucha policía, poca diversión‘ de Eskorbuto. Todo un conciertazo.



JUEVES 13

Con las legañas aún en los ojos las plazas del centro de Aranda nos esperaban con el mejor ambiente para los amantes de la música. Mientras en la Plaza del Trigo todos saltaban al ritmo de Los Nastys, la Plaza del Rollo compartía el talento de Supertennis con el Contempopránea, aunque quizás uno de los mejores momento de la mañana llegó de la mano de Nunatak y ‘Mi Gran Noche‘ de Raphael mientras globos gigantes de colores volaban entre el público.

Para nosotras la triunfadora de la mañana fue Ara Musa con temas de su nuevo disco que verá la luz en septiembre. Mención especial para su batería (@mickymerluza) que nos volvió locas, tanto como a él la música.

Después de comer y una merecidísima siesta entramos al recinto con los primeros acordes de ‘Caníbales‘ de los putos Sexy Zebras. Su último trabajo ‘Hola, somos los putos Sexy Zebras‘ les define a la perfección: rock, sudor y locura. Terminaron con ‘El Fugitivo‘ y sin habernos hecho saltar con ‘Hijo de Puta‘, una pena, porque era de las más esperadas.



Toundra nos regaló el mejor rock instrumental mientras nos sumergíamos en la dulzura de  Lucía Scansetti en el escenario Burgos Origen y Destino, el mismo en el que poco después nos subimos a la caravana de Bambikina y Mari Pepa la pirómana.



Dorian siguió con la celebración de sus 10 años en la música con otro concierto vivido al máximo por los más incondicionales, que cantaban incluso desde la prueba de sonido de Dinero, quienes dieron un concierto brutal, el perfecto para «sonoramizar» a Ove, y es que ‘Si vieras este Sonorama…’ 

Otros que están de celebración, en su caso de los 20 años, son La Habitación Roja, que aterrizaron una vez más en Aranda con las canciones que han marcado a varias generaciones. Los de Valencia cerraron el círculo que comenzaron en 2009, cuando en este mismo festival estrenaron la coreadísima ‘La Moneda en el Aire‘.



Y para acabar la noche Monarchy con su puesta en escena soprendente y su tecno pop hicieron un llenazo. Por su parte Vincent Valera Dj nos avisó desde la primera canción lo que nos esperaba en su sesión. ‘Uptown Funk’ y a bailar, sin parar hasta que salga el sol.



VIERNES 14
Tercer día de festival y nuestros cuerpos ya no daban para más y nos tocó elegir entre seguir durmiendo y estar frescas para otra noche de cerveza y baile o Full en la plaza del Trigo. La respuesta era obvia, así que nos lavamos la cara y para Aranda que nos fuimos.

En la plaza de La Sal los segovianos de Acróbata dieron paso al punk-rock más charro y femenino de la mano de Estrogenuinas.

Cuando llegamos a la plaza del Trigo allí no cabía un alfiler, pero poco a poco nos hicimos un hueco para disfrutar casi desde la primera fila un atraco más de Full y el concierto sorpresa de La Habitación Roja con covers de las canciones que les han inspirado durante sus 20 años, entre ellas ‘Heroes‘ del David Bowie y ‘Don´t look back in anger‘ de Oasis.

Sin tiempo para siestas, los chicos de Smile nos encandilaron con su buen rollo, sus letras y la voz de su cantante, John Franks. Después del acusticamen que se marcaron los de Getxo con ‘Give me back‘ pensamos que nada nos podría sorprender más, hasta que llegó Pecker con su ‘Bailas o mueres‘ y vaya si bailamos, sobretodo ‘Me enamoré del perdedor‘.











Al concierto de Jero Romero solo se le puede definir con palabras bonitas, igual que al de Mi Capitán, quienes después de ponernos los pelos de punta con ‘Alta Suciedad‘ de Andrés Calamaro y ‘Es suave la voz‘ contaron con la visita fugaz por el escenario de Sidonie.



Supersubmarina ya nos avisaron en su rueda de prensa del cambio de repertorio, con canciones que hacía tiempo que no tocaban y preparado con el corazón. Conseguimos fácilmente llegar a las primeras filas de su concierto donde pocos bailaban y menos cantaban, visto desde ahí, el concierto fue de los más flojos de la gira festivalera. Parece que toda la energía, el baile y el cante estaba de la mitad para atrás.

Los chicos de La M.O.D.A levantan pasiones y no es la primera vez que lo comprobamos, además jugaban en casa y eso ayuda, canciones como ‘Miles Davis‘ o ‘¿Quién nos va a salvar?‘ pusieron patas arriba todo un festival. Se lo dejaron difícil a los suecos de The Royal Concept, pero estos supieron mantener el listón bien alto. «I’m surprised you’re awake, crazy spanish people», con esas palabras salieron al escenario y se despidieron dejando el ‘World on fire‘, eso sí, ya nos avisaron de que lo hacían ‘On our way‘.





Con la electrónica de 2manydjs poníamos rumbo al camping, la cabeza quería quedarse, pero nuestros pies pedían una tregua.

SÁBADO 15
Vuelta a lo mismo de siempre, llega el último día de festival y aunque sepas que aún quedan conciertos, cervezas y desconocidos por conocer la morriña empieza a invadir tu cuerpo. El colchón ya tiene la forma de tu cuerpo, el vecino de al lado ya es amigo de toda la vida, ya puedes hacer el camino a los baños con los ojos cerrados y tu cuerpo se ha acostumbrado al agua de las duchas, la dura vida del festivalero.

La plaza del Trigo a reventar, las calles que llevan a ella llenas de gente, sobre el escenario Rufus T. Firefly y desde los balcones miembros de Protección Civil rociando agua desde los balcones. Tras nueve años esperando su momento Víctor Cabezuelo y los suyos tuvieron por fin su momento, y vaya momento.

La actuación sorpresa fue un verdadero homenaje al indie español, de la mano de Ángel Carmona y su grupo salieron al escenario Xoel López para cantar ‘Turnedo‘ de Iván Ferreiro; Pucho de Vetusta nos deleitó con ‘Ser Brigada‘ de León Benavente; Zahara hizo que se nos saltase alguna lagrimilla con ‘Que no‘ de Deluxe, con John de Smile bailamos ‘On my mind‘ de The Sunday Drivers; Ángel Stanich desató la locura con ‘Mi Realidad‘ de Lori Meyers y Marc Ros de Sidonie remató con ‘Club de Fans de John Boy‘ de Love of Lesbian. Todo esto por la causa social del festival, Leaozinho.

Aún sin ser conscientes de lo vivido por la mañana en la plaza del Trigo vimos a un Ángel Stanich muy bien acompañado pese a la hora y a una Zahara rebosante. La rubia disfrutó y nos hizo disfrutar tanto que acabó con ‘Tú me llevas’ bailando entre el público.



«Y me encuentro que la vida siempre tiene algo preparado que supera todas mis fantasías», eso nos cantó Xoel López sobre el escenario principal, él solo lo llenaba y no hacían falta coristas porque allí no cabía un alma más. Toda una apuesta por la música, la buena.



Difícil lo tenían los chicos de Vetusta Morla para superar todo lo vivido ese día, pero como siempre el Sonorama superándose una vez más. Del éxtasis del lolololo de ‘Saharabbey Road‘ a la explosión de sentimientos con ‘Maldita Dulzura‘, así son ellos, impecables.



No nos olvidamos del directazo que se marcó Neuman, ni lo mucho que nos volvió a gustar Correos, ni el buen hacer de Berri Txarrak, tampoco los acústicos de Mikel Izal y Paco Neuman en la carpa Leaozinho, pero en este momento Sidonie no sale de mi cabeza. Hacía tiempo que no me reenganchaba a un grupo de esta manera y ahora sé que nunca debí dejar a los catalanes de lado. Cerrar el escenario principal de un festival como el Sonorama es complicado y ellos lo llevaron a otro nivel. Entre canciones de discos antiguos y ‘Sierra y Canadá‘ demostraron la complicidad entre ellos y con nosotros, que ‘Nuestro baile del viernes‘ tiene el mismo éxito un sábado, que por mucho que cantemos ‘Un día de mierda‘ ese no lo fue y que los 40 son los nuevos 20. Por favor, no tardéis otros tres años en volver, necesitamos que alguien nos diga eso de ‘Estáis aquí‘.



Y entonces sí, llegó la electrónica, nos acordamos del ‘bailas o mueres‘ de Pecker y decidimos bailar, solas, con amigos o con desconocidos. Había que celebrar el cumpleaños de Eme Dj y el no cumpleaños de Javi y Fran de Second, el cansancio, la cerveza y la mayoría de edad de un FESTIVAL en mayúsculas, había que celebrar la vida, porque es eso que pasa entre Sonorama y Sonorama.




Llegó el domingo y con él la depresión post Sonorama, los días invadidos por recuerdos y la necesidad de volver a empezarlo todo desde el principio, porque este no es un festival cualquiera, es la celebración de la música, el reencuentro con grupos que olvidaste y el descubrimiento de los que sonarán en tu cabeza el resto del año. El Sonorama es ese rincón exquisito donde nada malo puede pasar.


¡¡Nos vemos en los conciertos!! 



Por Juls García (@JulsGarciaM)
Fotos de Bea Cubero (@beacubi)

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