Crónicas de festivales

CRÓNICA: El Arenal Sound a la deriva

¡¡Hola indiEgenas!!

Contra todo pronóstico el Arenal Sound 2016 se ha celebrado, con sus luces y sus sombras, como cualquier festival, aunque quizás con más de lo segundo que de lo primero. Las luces han sido sin lugar a dudas las actuaciones de muchos de los grupos que allí se reunían, mención especial para el súper-increíble concierto de The Hives, mientras que la división del recinto de conciertos, los buses entre ambos y el polvo de Malvarrosa han ensombrecido esta séptima edición.

Como ya es costumbre, llegamos a Burriana con Defestivales y, con el miedo a desfallecer del calor, logramos montar la tienda y hacernos con un par de botellas de agua para ir a pasear nuestros cuerpos traslucidos a la playa. Nuestra ubicación en el camping no estaba nada mal, con sombra a la hora de la siesta, no muy lejos de la entrada, no muy lejos de los baños, pero demasiado cerca de los chiringuitos del paseo y su reggaetón 24/7.

Las fiestas de bienvenida la verdad es que no nos entusiasmaban tanto como otros años, aunque sabíamos de tres conciertos que no nos íbamos a perder por nada del mundo, Zahara, Grises y Carmen Boza.

Nuestra rubia favorita aka Zahara promocionó nuestros primeros bailes, su tercera vez en el festi y la primera en la que el sol no nos hacía sudar la gota gorda. Entre tema y tema, la cantante se deshacía en agradecimiento hacía un público que casi llenaba el Beach Club.


El concierto de Grises fue sin duda el mejor del día y uno de los mejores del festival, los vascos nos hicieron vibrar con ellos de principio a fin y consiguieron que los cortes de luz que sufrieron durante el show no nublasen un concierto brutal, que finalizó con las tres canciones más levantapistas  del grupo ‘Animal’, ‘Avestruz’ y ‘Parfait’.


El miércoles, en la segunda fiesta de bienvenida nuestro hype por Carmen Boza era demasiado real, después de habernos perdido su concierto en el Sansan teníamos muchas ganas de ver qué tal se desenvuelve la gaditana sobre las tablas de un festival. Notable, aunque no de sobresaliente, la gaditana gana mucho más en las salas, aun así su gracia y su buen hacer cautivaron a todos los que nos habíamos acercado hasta allí.


Al pensar en Pol lo primero que se me viene a la cabeza es su pésima versión de ‘Another brick in the wall’ de Pink Floyd, esa noche el listón de las versiones había quedado alto tras ver a Boza convertida en PJ Harvey en ‘This mess we’re in’. Sí cabe destacar el momento en el que se acordó de su antigua compañía y manager, quienes les habían engañado y estafado y a quienes dedicó estar subido sobre el escenario de uno de los mejores festivales de España. Aún así, esperábamos algo más del «amante de las cosas imposibles».


JUEVES 4 DE AGOSTO

El jueves prometía empezar fuerte con el concierto de La Raíz, y parece que así fue. Digo parece porque, pese a salir del camping con tiempo, llegamos cuando una masa de gente cubierta de polvo salía del recinto, gracias a la increíble eficacia de los buses. ¡Gracias por dejarnos a 20 minutos del recinto de conciertos, señor conductor!

Uno de los platos fuertes de la jornada llegaba desde Barcelona capitaneado por Santi Balmes. Love of Lesbianson veteranía, pasión e indomabilidad. Los lesbianos supieron presentar su nuevo trabajo sin dejar de lado los temas antiguos y hacer que la fiesta no decayera en ningún momento. Todos salimos de allí siendo fans de John Boy.

Mientras cenábamos lamentamos la decisión de dividir los conciertos en dos recintos, ir a los de la Villa Musical significaba olvidarse de los de la playa, y Crystal Fighters inclinaban la balanza hacia Malvarrosa. Los de Londres saben cómo meterse a todo un festival en el bolsillo y hacer bailar hasta al más escéptico. ‘LA Calling’, ‘Love Natural’, ‘I love London’, ‘Are we one’, ‘Bridge of bones’… las bailamos todas en un concierto en el que también hubo tiempo para recordar a Andrea Marongiu, el batería de la banda que falleció unas semanas después de su último paso por el Arenal. <3

La noche nos deparaba aún una sorpresa más, conocimos a Yall gracias al famoso anuncio de Desigual en el que una modelo se volvía loca al ritmo de ‘Hundred Miles’ y pensamos que el grupo no iba más allá. Error. Buenos temas, buena puesta en escena y público entregado.

La vuelta al camping prometía ser dura si los buses funcionaban como a la ida, y para nuestra suerte, así fue, el poco control que había en ellos permitió que nos colásemos y nos ahorrásemos la larga cola de sounders-zombies que pretendían volver a la playa, muchos a dormir y otros tantos con el propósito de acabar la noche (o empezar el día) con la electrónica de Eyes of Providence y Gomad!&Monster.


VIERNES 5 DE AGOSTO

El viernes amaneció caluroso y soleado, como cualquier otro día en Burriana. Muchos se quejan del agua siberiana de las duchas del Arenal, yo no conozco mejor manera de deshacernos por unos minutos de la asfixia con la que nos despertamos día tras día. Y ducha tras ducha llegó la hora de volver a Malvarrosa, esta vez para ver a los Kaiser Chiefs.

Salimos del camping preparados para encontrarnos cualquier cosa al llegar al sitio donde habíamos cogido el bus el día antes, y cuando llegamos nos hubiese gustado encontrar, como mínimo, un bus. La parada del día anterior se había movido unos cuantos metros más allá. Entre unas cosas y otras nos perdimos el concierto de los de Leeds. No te lo perdonaré jamás organizador de los buses, jamás. :`( 

La jornada más floja del festival y nos habíamos perdido a uno de los grupos que más nos llamaban la atención del cartel, esa pena solo la podíamos aliviar con Varry Brava. Nuestros murcianos favoritos estuvieron a la altura de las expectativas, y una noche más bailamos como fantasmas de madrugada. Óscar, Aaron, Vicente y compañía nos demostraron que por muy bien que nos lo pasemos en sus conciertos siempre se pueden superar.

A Crystal Castles llegamos con muchas ganas y nos quedamos con ellas. Pese a levantar pasiones con temas como ‘Crimewave’ o ‘Not in love’, el resto del concierto fue bastante monótono y el fallo de sonido durante el concierto empeoró aún más la situación. Eso sí, el cambio de Edith Frances por Alice Glass ni lo notamos.

Miami Horror era hasta ese momento el típico grupo que habíamos escuchado varias veces en Spotify pero que no nos creaba demasiada expectación. La sorpresa fue mayúscula, el electropop de los australianos gustó, y mucho.

El sonido no ha sido uno de los platos fuertes del festival, y si no que se lo pregunten a Borgore, así que decidimos ir a ver que se cocía por el Beach Club con Chimo Bayo. La hora y cuarto que duró su sesión os juro que no la olvidaré nunca, todavía tengo sus ¡UH! ¡AH! metidos en la cabeza, y aguantar su sesión merecía la pena solo por la recompensar de ver una vez más amanecer con Les Castizos. Brutales, al igual que el baño en la playa de antes de dormir.


SÁBADO 6 DE AGOSTO

Cerrar el Beach Club tiene sus consecuencias y el cansancio con el que nos despertamos en la penúltima jornada de festival era total. De cabezadita en cabezadita logramos llegar más o menos frescas y a tiempo a Malvarrosa.

Tanto Miss Caffeina como Second dieron un concierto de escándalo, ambos grupos supieron fusionar a la perfección los temas antiguos con los nuevos y conseguir así que no dejásemos de cantar y bailar en ningún momento. Los de ‘Detroit‘ acabaron el concierto por todo lo alto con ‘Mira cómo vuelo’, mientras que los murcianos hicieron de su bolo un ‘Rincón exquisito‘. Si nos tenemos que quedar solo con uno de ellos sinceramente no podríamos decidirnos.



En Kodaline encontrábamos dos tipos de personas demasiado diferenciadas, las primeras filas estaban pobladas por Kodaliners, mientras que el resto del público parecía bastante indiferente ante el concierto de los irlandeses. Nosotras pertenecíamos al segundo grupo, y pese a disfrutar de temas como ‘High hopes‘, ‘Honest‘, ‘The One‘ o ‘All I want‘ no fue el concierto de nuestras vidas.

Two Door Cinema Club subieron al escenario principal dispuestos a darlo todo, y desde que empezaron con ‘Cigarrettes in the theatre‘ hasta que terminaron con ‘What you know‘ no paramos quietas un momento. Canciones bailables a la hora indicada y una puesta en escena interesante hacen un concierto sobresaliente.


Él y ella, ella y él, desde su colisión, quieren no saber qué hacer, quieren frío y calor, ya no quieren desfilar a la perfección.‘ Esta es la pista que nos habían dejado los chicos de Second sobre quién se escondía detrás del Secret Show. Y qué decir de Elyella, son demasiado y nos hacen bailar demasiado.


Y una noche más el sonido volvió a defraudar y tuvimos que abandonar a Galantis, mientras en el Beach Club Sandro Ávila, Subshock and Evangelos repartían buena cera y los Space Elephants ponían banda sonora a los primeros rayos de sol, con los que nos íbamos a caer muertas en la tienda.



DOMINGO 7 DE AGOSTO


La última jornada del festi comenzaba pronto con la #ClandestineSound. Primera vez que me la pierdo, pero también primera vez que consigo conciliar el sueño en el camping pasadas las once de la mañana. Por lo que se comenta no estuvo nada mal.


Quizá la hora, el poco público, el cansancio acumulado, el calor… no sabemos cuál es la razón por la que Full no terminaron de dar lo mejor de sí mismos.


El ambiente se iba caldeando y el recinto empezaba a llenarse, tocaba visita a ‘Copacabana‘ de la mano de Izal, que una vez más hicieron un recorrido por sus tres discos acompañados de miles de voces, recorrido que finalizó entre confeti y con ‘El Baile‘.


Me pasa algo con Carlos Sadness, esa electricidad con la que hipnotiza a todos es sus conciertos conmigo no funciona, y si a eso le sumas el hype por The Hives pues… la cosa no funciona.



Y por fin llegó el momento, después de que la lluvia fastidiase este momento en la anterior edición, The Hives salían y lo hacían de manera épica y con ‘Come on‘. Sobre el escenario una puesta en escena muy cuidada con canciones que nunca pasan de moda, y debajo pogos, energía y mucha magia. Sin duda alguna, el mejor concierto del festival y una de las horas más cortas de mi vida, aprovecho también para declararle mi amor incondicional a los hermanos Almqvist, especialmente a Niklas. <3


El recinto se llenaba cada vez más para seguir la fiesta con los chicos de La Gran Pegatina, que tras 7 años en el festival consiguieron por fin tocar a una buena hora, esta vez acompañados de Maribel La Canija


Los enamorados de la electrónica entraban al recinto para ver a Steve Aoki sin ser conscientes de lo que se habían perdido por no haber entrado antes, espero sinceramente que la sesión del estadounidense les satisficiese, porque para mi fue un sin más de enciclopedia.


Hasta aquí la séptima edición del Arenal Sound, una edición marcada por el cambio de recinto y por todos los inconvenientes que esto traía, la clara separación de estilos entre el Beach Club y Malvarrosa, los buses y el mito de que saldrían desde cerca del recinto, y el polvo, que nos acompañó en cada concierto. 

¡¡Nos vemos en los conciertos!!






Crónica por Juls Gracia (@julsgarciam)

Fotos: Bea Cubero (@beacubi)

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