Conciertos

Biznaga insuflan energía en Bilbao

¡¡Hola IndiEgenas!!

El pasado sábado 18 de febrero nos dirigimos a la sala Santana 27 (más conocida como Fever) para ver una de las actuaciones programadas por Girando Por Salas. Biznaga llegaban a Bilbao un mes después de lanzar su segundo LP, “Sentido del Espectáculo”, recibido con buenas críticas y que les va a llevar al popular SXSW festival estadounidense junto a otras bandas nacionales como Novedades Carminha o Triángulo de Amor Bizarro.

A eso de las 22:30h entramos a la sala más pequeña de Fever, dejando claro que no iba a haber mucha gente. En el escenario estaban Serpiente y lo primero que debo hacer es corregir lo que puse en la previa sobre esta banda. Al buscar el grupo en google me encontré con unos mexicanos metaleros que nada tienen que ver con las tres chicas que estuvieron teloneando a Biznaga. El trío femenino que forma Serpiente dio un show sorprendente con una mezcla de Post Punk y Synth Popinclasificable, con batería de pies al estilo de Slaves y sin una sola guitarra sobre el escenario. En las cuatro o cinco canciones que las vimos nos dejaron con ganas de más y con la sensación de que hay que estar atentos a su futuro.

Sobre las once fue el turno de los madrileños Biznaga. Un público que no llegaba a cien personas esperaba con ganas el comienzo del concierto. Arrancaron con fuerza y con las raíces aflamencadas y malacitanas de la banda en “Nigredo”. Siguieron con las dos canciones más reconocidas de su primer LP “Centro Dramatico Nacional”, “Cul de Sac” y “Las Brigadas Enfadadas”, que fueron coreadas hasta la saciedad.

Repitiero el estilo de tocar una nueva y dos viejas. El punk guitarrero con estribillos pegadizos de “Jovenes Ocultos”, “Fiebre” y “Mala Sangre” se sucedió en la que, como recordaron ellos, era su tercera visita a Bilbao. Sonaron a los primeros Arctic Monkeys y al indie rock británico en los singles “Una Ciudad Cualquiera” y “Mediocridad y Confort”, en esta última se empezaron a ver los primeros pogos de la noche.

Foto: Mr Duck


Las canciones ácidas de ritmos frenéticos ayudaron a que se formase justo delante del escenario un pogobastante salvaje en “Maquinas Blandas” y en la que cerró el directo, “Adalides de la nada”. En 15 temas sin bis dejaron claro porque son una de las bandas de punk  con más potencial del momento a nivel nacional e hicieron sudar a la poca gente que acudió con su directo enérgico y vibrante.

¡¡Nos vemos en los conciertos!!

Crónica por Unai Macias 

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